Mascarillas para estética

Las mascarillas estéticas tienen la importante función de cubrir la nariz y la boca para garantizar una barrera contra los agentes infecciosos y patógenos. Son necesarias para protegerse a uno mismo y a los demás. 

Las mascarillas desechables para la cara son ideales para protegerse también del polvo, el smog, las bacterias y muchos otros agentes externos. Las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas FFP2 se caracterizan por su alto poder de filtrado y deben ser capaces de garantizar una comodidad óptima durante todo el día. 

Ofrecen un excelente ajuste, adaptándose perfectamente a la forma del rostro, gracias a la pinza nasal ajustable y a las gomas elásticas que se colocan detrás de las orejas. Estas características específicas hacen que la mascarilla para esteticistas sea cómoda, sobre todo cuando hay que llevarla puesta todos los días, incluso durante varias horas en el centro de estética.

Existen diferentes tipos de mascarillas faciales protectoras en el mercado y cada una de ellas cumple una función protectora específica. 

Para un uso correcto del producto, se recomienda lavarse bien las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol. A continuación, sujetar la mascarilla protectora por las gomas laterales y colocarlas detrás de las orejas, ajustando bien la mascarilla a la cara y doblando ligeramente la pinza nasal ajustable. Para quitarse la mascarilla desechable, comience por los extremos laterales sin tocar la parte delantera. Inmediatamente después de quitársela, lávese bien las manos con agua y jabón o con gel desinfectante.

Volver al inicio